Ser Responsables Para la Libertad

(Desde el Escritorio de George Barnard.)

 

 

Un Político de Peso Medio

 

Si pudiera él estar vivo este día 3 de Mayo de 2003, estaría celebrando su cumpleaños número cien, pero nos dejó a todos por mejores lugares hace unos cuarenta años.

 

Fue un hombre alto, simpático, bien versado en el conocimiento de la psicología actual. Un ‘animal político’ a la edad de veintiun años, nunca apresuró su percepción de lo que alguien necesitó o entró en acción y sin esperar ningún tipo de recompensa. Se acercó a la gente como ninguno otro que conocí y los organizó para actuar en el engrandecimiento de todos.

 

La amarga experiencia de la ocupación Alemana en sus tierras fue frecuentemente no más allá de su mente medianamente política.

 

La Segunda Guerra Mundial fue una gran experiencia de enseñanza para él.

 

 

“... Esclavitud, La Regla.”

 

A mediados de los años cincuentas, hizo un comentario a los miembros de su familia – un comentario que yo recuerdo bien.

 

 

“Es tarde,” él dijo. “Es medianoche, y todos podríamos decir que ya es otro día. Deberíamos agradecer a Dios por nuestra energía de la mañana, nuestro cansancio en la noche y por la necesidad de dormir.”

 

Esperó a sus hijos de hábitos nocturnos para llevarlos de las orejas y luego él se retiro.

 

“Tan pronto como la gente de esta tierra aprendió a cocinar su comida con fuego, algunos comenzaron a pensar en la forma de controlar el destino de los demás – sólo unos pocos, pensaron. Por mucho tiempo la mayoría fueron demasiados flojos mentalmente para ajustar sus cerebros al movimiento y dejaron que los ‘chicos inteligentes’ hicieran lo que quisieron por ellos.

 

“Voilà, nació la esclavitud. Llegó y se fue, pero en muchas ocasiones estuvo crónicamente aquí. Y entonces algunos chicos listos, cansados de la esclavitud de sus amos, todavía trasnochados, como nosotros, conspiraron para iniciar una revolución en vez de continuar adormilados.

 

“Y así llegó la libertad y la democracia y los luchadores por la libertad se conviertieron en los nuevos líderes. Por un tiempo ellos permanecieron así, pero al final, olvidaron su misión en la vida y otra vez se convirtieron en los amos.

 

 

“Esto Podría Ser Tuyo.”

 

Él continuó, “Si el transcurso de la vida humana en esta tierra pudiera ser condensada sólo a veinticuatro horas, el habernos librado de nuestros amos Alemanes hace 8 años – sería sólo un segundo antes de la medianoche, comparativamente hablando. Sólo nos habríamos alegrado por un segundo de libertad absoluta.

 

“Y dentro del siguiente minuto, algunos líderes conspirarán para convertirnos nuevamente esclavos. ¡Oh, sí!. ¡Es verdad.!. Yo me rozo con sus hombros casi todos los días.

 

“La tarea de mantener la libertad les pertenece sólo a ustedes. Ustedes deben votar en cada elección y asegurarse que eligen al hombre o mujer correctos. Sus voces son esenciales, pero un simple voto puede inclinar la balanza a favor de la libertad en vez de una esclavitud y ése simple voto podría ser el suyo.

 

“Todos somos individualmente responsables por la preservación de nuestra libertad. Y ahora ya pasa de la medianoche. Buenas Noches para todos.”

 

En los últimos meses sus reflexiones han tomado un sorprendente significado para mi. Dios los bendiga.... George.

 

 

Traducido por Miguel Ángel Duran-Lopez

 

El Grupo del Progreso 11:11 ©

Que Dios bendiga a los Pacificadores.


Los Oportunistas Ayudantes Planetarios

(Desde el Escritorio de George Barnard)

 

Esperar lo Inesperado.

 

Ellos son los Seres Intermedios, Ayudantes Planetarios o Espíritus Guardianes. Poseen la manera de hacer que otras personas hagan cosas para ellos, pero también tienen la habilidad de hacer que otras personas escuchen.

 

Cuando ellos andan por ahí, siempre esperen lo inesperado.

 

Sus horarios establecidos 11:11 AM y 11:11 PM son conocidos mundialmente como sus llamadas de cortesía de ‘marca registrada’. Una vez que estén habituados a mirar los 11:11 en sus relojes, radios, hornos de microondas y monitores de computadoras, ellos usarán cualquier doble dígito para decirles ‘hola’ e ingresar información subliminal en lo profundo de su mente. Ellos pueden hacer parpadear sus luces eléctricas o esconder las llaves de sus autos. Poseen un gran sentido del humor.

 

Y ellos son los supremos Oportunistas del Reino de los Seres Intermedios.

 

 

”Mejor Desházte de esas Plumas.”

 

Rodney Jacobs fue un médico con una larga fila de pequeños letreros negros detrás de su nombre. No hubo forma de que sus operaciones, ajustes de columna vertebral y raras y maravillosas ‘medicinas fuera de lo ortodoxo’, él no las practicó.

 

Si Rodney no lo practicó, él y su equipo al menos los conoció y algunos de nuestros colegas estuvieron más involucrados.

 

El sanador energético fue también un hipnoterapista clínico y uno de mis eminentes maestros de los años 60’s.

 

Siempre pude contar con Rod Jacobs para ayudarme si yo estaba atorado en un problema. Junto a su extraordinario conocimiento, siempre fue enormemente intuitivo. El patio cubierto atrás de su casa de dos acres de superficie fue ‘el área de pláticas para el entendimiento’ donde las gallinas de Guinea y otros animales suplicaban por migajas.

 

“Si estás tomando la práctica de Sandor,” me ofrecí, “Vas a necesitar más ayuda en la clínica, pero mas importantes es que desaparezcas ese gran florero lleno de plumas de pavo que está en la recepción.”

 

Jacobs saltó. “¿Que pasa con esas plumas?”

 

“Tuvimos Una Pelea.”

 

“Bueno, si Sandor es serio para regresar para ayudar a Hungría y tú tomas este trabajo, habrá un numeroso grupo de Gitanos que llamarán”, sugerí. Los pacientes Rumanos echarán una mirada a esas plumas y saltarán sobre sus caravanas llenos de pavor.

 

“Algunos vinieron a verme y llegaron por la puerta trasera.,” Jacobs recalcó.

 

“!Qué Interesante¡. ¿Qué sabes acerca de los Gitanos?”

 

“No mucho,” respondí. “Hubo algunos en Europa y después de la guerra vinieron por aquí regularmente para recoger trapos, pedazos de metal y para afilar cuchillos y tijeras. Ellos odian los ‘ojos del demonio’ que tienen las plumas de la cola del pavo real, porque creen que espíritus malos son atraídos a ellos. También esconden un mechón de su cabello en el hueco de un roble y creen que el roble y ellos, se vuelven uno –algo así-, y haciendo eso también creen que les detiene la artritis.

 

“¡No me digas!, exclamó Jacobs. “Ven conmigo. Sandor y yo hemos tenido una pelea y lo que me haz dicho podría ayudarnos. Me ayuda mucho.”

 

 

Un Serio Problema Ético.

 

Estuvimos de regreso en uno de los cuartos de tratamiento de Rod Jacobs y el sanador sacó un máquina de debajo de un armario. Parecía del tamaño de un estéreo de antiguos discos de acetato, pero no contenía ninguno. En vez de eso contenía dos tazas de metal.

 

El siguiente artículo que apareció de debajo del armario fue un cajón grande y dentro éste cientos y cientos de pequeñas bolsas de plástico, cada una conteniendo un mechón de cabello. Sobre cada bolsa estaban escritos un nombre y un número.

 

La luz se retiró y se convirtió otra vez en una tarde aburrida. “Tienes para ti mismo un roble mecánico”, me reí. “¡Que novato!”

 

“Tengo un serio problema ético con esto”, admitió Jacobs. “Hemos supuesto alrededor de diez llamadas telefónicas por día, contactando con esa cosa, pusimos los mechos de cabello de los pacientes en una de esas tazas y los dejamos por una hora. Un cheque por treinta dólares llegaba a nuestro apartado postal en unos pocos días. !George, debíamos estar tomando trescientos dólares diarios por hacer absolutamente nada¡ Le dije a Sandor que lo olvidara. Me lo juró ardientemente, se retiró y me dejó con ese problema.”

 

 

Tú Debías de Contactarlo.

 

“Aparentemente, la máquina tenía la habilidad de enviar ondas de baja frecuencia que reduce el metabolismo de la gente sin importar donde se encuentre”, Rod Jacobs añadió. “Difícil de creer.”

 

“Tu debías contactar con Sandor,” sugerí. “Pienso que esa cosa probablemente representará un gran trabajo para el árbol de roble.  Sandor vendrá por aquí y eso te dejará con sólo un problema; dónde encontrar una máquina con diez de esas tazas.”

 

Rodney Jacobs supo como reir, y también supo donde encontrar a Sandor Kisch en una nublada tarde de Sábado, y pronto él podría aprender como poner pequeñas bolsas de plástico en tazas de metal. !Una tarea que le quita tiempo¡.

 

Todo esto sucedió en 1988 y esa rara ocasión cuando la intuición de Jacob le falló y yo entendí posteriormente quien estuvo guiándome a tales lugares como el ‘jardín cercano a la ciudad’ de dos acres de superficie de Jacob.

 

Fueron los 1,111 Oportunistas Ayudantes Planetarios.

 

 Traducido por Miguel Ángel Duran-Lopez

 

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“Dios está siempre en mi mente.”

Mis Visiones

Julio 16 de 2003

 

Hace cerca de un año tuve la sorprendente visión del quebrantamiento de una iglesia con forma de catedral. Las ventanas se encontraban rotas y la puerta fue movida a la mitad de sus bisagras.

 

Posteriormente observé un cuadrado de asfalto al frente de esa iglesia y en el momento siguiente estaba de pie junto a un río con aguas que fluían y que limpian las piedras de ése río.

 

Después me encontré sobre una elevación, mirando hacia la distancia. El aire se respiraba fresco y limpio como si hubiera llovido y había un aroma de pasto recién cortado en el aire.

 

Hoy, en mi meditación, inexplicablemente regresé a esa pacífica escena de hace tanto tiempo.

 

Jesús estaba de pie junto a mi y Él me pidió que caminara de regreso con Él hacia la derruída catedral .

 

Cuando llegamos ahí, Él procedió a quitar las bisagras de las ventanas y así la luz podría ingresar hacia la iglesia. Esto hizo que algunas personas dentro de la iglesia se despertasen y salieron.

 

Algunos de ellos clavaron sus pies en el asfalto porque todavía tenían en sus mentes si debían abandonar o quedarse con esa iglesia, pero entonces ellos siguieron a los demás y comenzaron a caminar hacia el río para ser limpiados con el agua del río.

 

Le pregunté a Jesús si Él podía tirar también la puerta, sólo en caso de que todavía hubiera más gente en la oscuridad.

 

Él lo hizo y así más gente pudo salir y todos ellos también fueron limpiados en el río.

 

Después de esto, todos nos quedamos de pie haciendo un círculo en ésa verde elevación y más y más gente se unió a nosotros. Todos nos tomamos de las manos y glorificamos al Padre del Cielo.

 

Todos fuimos libres.

 

Después de un tiempo, yo comencé a preguntar si podría haber más personas dentro de ésa iglesia derrumbada y entonces Jesús y yo caminamos de regreso al edificio.

 

Mientras entrábamos, la Presencia de Jesús iluminó el interior de la iglesia y observamos recostados algunos cuerpos ennegrecidos y marchitos.

 

Jesús dijo: "Esos son aquellos a quienes la Presencia del Padre los ha abandonado debido a sus actos malvados. Incluso Yo no puedo resucitarlos. Nuestro Padre negociará con ellos en Su propio tiempo. Dejémoslos descansar."

 

Dimos la vuelta, y caminamos de regreso a las verdes laderas para reunirnoscon los demás en la alegría.

 

Traducido por Miguel Ángel Duran-Lopez


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Toujours au Service de Michael.
Siempre al Servicio de Miguel.

¿Coincidencia? ¡No me parece! ¡Son los Seres Intermedios!

Escrito por Denis Neumann
Editado por George Barnard.

Esta historia nos lleva de regreso al año 1953, y en ese momento mi madre y yo vivíamos en un hotel de playa en Santa Mónica, California. Yo tendría en ése entonces unos 15 o 16 años de edad.

Una tarde caminé hacia el pueblo para ver una película en el cine y después del espectáculo regresé caminando por una ruta diferente. Eran aproximadamente las 9:30 de la noche. Me fui dando cuenta de mis alrededores. Pensé que había caminado hacia el oeste y que pronto encontraría la playa y luego el hotel.

Pronto me aproximé a algo que pensé que era un bar, donde estaba un grupo de jóvenes de pie quienes estaban conversando. Había quizá sólo 30 pies de distancia (10 metros aproximadamente, nota del traductor) entre nosotros, cuando algunos de ellos me observaron y se movieron hacia la mitad de la banqueta para interceptarme.

En ese preciso momento, sentí que estaba dentro de un gran problema.

Esta no era una calle principal y no había otros peatones ni automóviles ciculando por la zona.

Podría haber tomado la decisión de dar vuelta y correr o mantenerme caminando hacia ellos, cuando dos policías salieron de un callejón justamente a pocos pasos y enfrente de mí.

En este punto, los detalles de lo que puedo recordar son un poco imprecisos, pero los policías me preguntaron amablemente qué andaba haciendo a esas horas. Después de explicarles que había ido al cine a mirar una película y estaba caminando de regreso hacia la playa, me dijeron cómo regresar a mi hotel, y también me dijeron que no debería haber tomado esa ruta de regreso.

Ellos caminaron conmigo y pasamos al grupo del bar. Unos momentos después, cuando voltée a mirarlos, los policías estaban charlando con el grupo. Me dí cuenta en ese momento que escapé de una golpiza o incluso algo peor.

Escribo esto para las listas 11:11 porque sucede que ni antes ni después de este momento ví a ningunos dos policías a pie en un vecindario semi-residencial como este. ¡Y su llegada fue perfecta!

¡Muchas gracias nuevamente, amigos Intermedios!.

Reenviado por El Grupo del Progreso 11:11

Traducido por Miguel Ángel Duran-Lopez

 

El Grupo del Progreso 11:11 ©

Que el Amor prevalezca en la Tierra.

¡Necesito una Prueba!

“Es una Promesa”

Peter Crighton había sido editor por muchos años. Ahora es un editor independiente, exitoso y ha mantenido una imprenta por mucho tiempo. El tiene alrededor de cincuenta años de edad.

Sentado enfrente a mi escritorio, él luce sorprendido, pensativo y aparentemente convencido de que “este tipo George Barnard” perdió la cordura hace mucho tiempo. Crighton ha hojeado una docena de páginas de uno de mis manuscritos 11:11. “Yo sólo soy una persona promedio”, me dijo. “Estuve casado durante veintinueve años. Tuve tres hijos y una hija. Voy a la iglesia con mi familia todos los domingos, y nunca...” Hizo una pausa y me dio otra mirada de ‘este pobre loco’ “...nunca, ni una sola vez he experimentado ni remotamente en mi vida estas cosas misteriosas, psíquicas, espirituales y bastante extrañas”.

“Tu vida va a cambiar” le dije, preguntándome de dónde había surgido tal idea. “Algo totalmente extraordinario va a suceder”, agregué. “Es una promesa”.

Ahora se que mis amigos los Espíritus Guardianes estaban trabajando y ellos hicieron que yo dijera esas palabras.

Crighton señaló el manuscrito. “Esto es demasiado”, me dijo. “No creo que haya mucha gente que crea lo que escribes. ¡Lo que necesito es una prueba de esto!”

“Hazme saber cuando algo espiritual te suceda, Peter. Ya tienes mi número telefónico. Esto podría tomar sólo unos dos o tres días”.

Ningún Huevo Sobre En Mi Rostro

Peter Crighton se retiró, y estuve preguntando con afán a los 1.111 Espíritus Guardianes si ellos había hecho que yo dijera estas cosas, y ellos me aseguraron que pronto habría un milagro menor. Yo consideraba a aquel padre de cuatro adultos jóvenes como un contacto importante con el cual me gustaría hacer algún tipo de negocio.

Aunque los Espíritus Guardianes con frecuencia me hacen decir cosas, esto fue importante por los acontecimientos que pronto sucederían. Yo no quería ningún huevo sobre mi rostro. Y además, la fe de este religioso asistente a la iglesia podría verse fortalecida cuando algo “fuera de este mundo” pudiera llegar y dentro del tiempo establecido.

Dos días después Peter Crighton me telefoneó. Algo había sucedido, que le había sido dado prueba suficiente de que realmente fue a “continuación”. La prueba había llegado en la forma de mensaje a través de una jovencita de trece años y escrita una pocas horas antes de que ella muriera como resultado de un ataque epiléptico masivo.

Crighton me envió una copia del escrito de la jovencita por correo electrónico.

A continuación el escrito de la niña.

No te retrases. KOMERLI.

ESTA HISTORIA FUE ESCRITA POR KATHRYN, ALREDEDOR DE OCHO HORAS ANTES DE SU MUERTE SÚBITA E INESPERADA.

“JUVENTUD ETERNA”.

Escuché el sonido de una campana. Quise mirar hacia fuera de mi ventana. Vi en la siguiente puerta una ventana con luz; entonces escuché un estruendo. Luego miré las más increíbles cosas que tú no podías imaginar sucedieran. Chispas de colores alegres brillaron fuera de la ventana de la puerta que está junto a la mía. Lo sentí como si fuera mágico; fue algo así como un impulso. Me hicieron correr desde mi cama hacia el cuarto donde venían los resplandores de luz.

Mientras yo entraba no podía ver nada porque el cuarto estaba demasiado brillante, pero escuché esto, “El timbre en tu dedo izquierdo es para regresar, sólo di casa y te llevará de regreso a ella. El timbre en tu dedo derecho es para continuar, sólo di continuar y así será”. Entonces con una ráfaga de humo yo me desvanecí. Pocos minutos después me encontré a mi misma en un lugar que se veía muy aburrido y poco atractivo, pero repentinamente sucedió una cosa extraña. Apareció un gran león dorado y comenzó a cantar.

De su boca salieron hermosos sonidos. Entonces pastos, árboles, montañas, arroyos, flores y animales surgieron de la nada y la tierra parecía el paraíso. Luego el león cantó algo más y gente pequeña comenzó a aparecer. Pronto hubo una villa entera de gente joven. Entonces me armé de valor y me acerqué al león. Luego yo dije, “Aquí estoy. ¿Quién eres tu?”

“Yo soy Komerli, el león de la juventud y tu estás, querida mía, en la tierra de la juventud eterna, donde nadie crece más allá de los veinte años. ¿Podría preguntarte qué estás haciendo aquí en mi tierra?”

“Bueno Señor, me desperté, miré fuera de la ventana de mi habitación y observé algunas luces de colores alegres. Mientras observaba esto, algo me hizo correr desde mi habitación a la puerta del cuarto siguiente. Cuando entré, no podía ver nada, pero escuché esto, 'el timbre en tu dedo derecho es para continuar'”.

“Mmmmmm”, dijo el león. “¿Deseas estar aquí sólo por un tiempo o quieres regresar a casa?”

Por un tiempo – pensé – y dije, “Qué puedo perder, si puedo estar aquí. ¿Está bien, Señor?”

“Sí, pero no me sigas llamando Señor. Llámame Komerli. ¿Esta bien? Ven, busquemos un lugar para ti”.

Mientras caminábamos juntos, yo dije, “¿Komerli, puedo traer a mi familia aquí?”

“Déjame pensarlo. Pregúntame eso después. ¿Está bien?”

ESCRITO POR KATHRYN MARY MURRAY
13 AÑOS DE EDAD.

Traducido por Miguel Ángel Duran-Lopez.

© Grupo de Progreso 11:11. 
Que el Amor prevalezca en la Tierra.